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Rusia filtra a Irán las coordenadas de objetivos militares de EE.UU., según The Washington Post

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Moscú estaría proporcionando a Teherán información precisa sobre la ubicación de buques de guerra y aviones estadounidenses, lo que habría permitido a los iraníes lanzar ataques "precisos y sofisticados" contra bases en el Golfo. El Kremlin mantiene un doble discurso: mientras su portavoz asegura que "no es nuestra guerra", el ministro iraní confirma apoyo político y militar. La Casa Blanca resta importancia y asegura que "no está teniendo impacto".

Washington — La guerra en Oriente Medio tiene un jugador oculto, y está en el Kremlin. Según reveló este viernes The Washington Post, Rusia está proporcionando a Irán información de inteligencia sobre la ubicación de las fuerzas y activos militares estadounidenses, incluyendo buques de guerra y aviones, en el marco del conflicto desatado hace una semana.

El diario cita a tres funcionarios anónimos familiarizados con la información de inteligencia, que aseguran que Moscú ha facilitado a Teherán varias ubicaciones que le han permitido lanzar ataques precisos sobre objetivos estadounidenses en el golfo Pérsico y otros puntos de la región.

El doble discurso de Moscú

La información del Post contrasta abiertamente con la postura pública del Kremlin. El portavoz Dmitri Peskov afirmó este jueves que el conflicto en torno a Irán "no es nuestra guerra" y que Rusia debe mirar por su propio beneficio. Un mensaje que ahora resulta, como mínimo, contradictorio.

El ministro de Exteriores iraní, Abás Arachí, fue más explícito en una entrevista con la NBC: aseguró que China y Rusia están "apoyando a Irán políticamente y de otras maneras", y añadió que la cooperación militar entre Moscú y Teherán "nunca ha sido un secreto".

Washington resta importancia

Preguntada sobre estos informes, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, esquivó la pregunta alegando que no puede comentar "informes de inteligencia filtrados a la prensa". Pero acto seguido lanzó un mensaje de confianza: "Claramente no está teniendo ningún impacto en las operaciones militares en Irán, porque los estamos diezmando por completo".

Leavitt aseguró que Estados Unidos está logrando "los objetivos militares de esta operación" y que la ofensiva continuará.

La ventaja rusa

Expertas consultadas por The Washington Post recuerdan que Irán solo posee unos pocos satélites de grado militar y carece de una constelación satelital propia. Contar con las capacidades espaciales del Kremlin supone una enorme ventaja estratégica. De hecho, coinciden en que los primeros ataques iraníes han sido "muy precisos y sofisticados", lo que apunta a un respaldo técnico externo.

El diario precisa que no está claro hasta qué punto está ayudando Rusia a Irán, y que las capacidades iraníes para localizar fuerzas estadounidenses están decayendo poco a poco, según los funcionarios consultados.

Moscú, entre dos fuegos

Rusia ha condenado los ataques de EE.UU. e Israel a su aliado iraní, pero lo ha hecho con una moderación inusual, evitando profundizar en sus críticas a Donald Trump. Los analistas interpretan este equilibrio como una necesidad de preservar sus bazas negociadoras con Washington en el contencioso de Ucrania.

Mientras tanto, la inteligencia rusa sigue fluyendo hacia Teherán, y la guerra en Oriente Medio adquiere una dimensión que trasciende a sus actores inmediatos. El Kremlin, oficialmente ausente, parece estar muy presente en el campo de batalla.