Farándula

Tuttle seguirá al frente de la Berlinale incluso tras la polémica por Gaza

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El consejo de supervisión del festival ratifica a su directora y desmiente las informaciones del tabloide 'Bild' que daban por hecho su cese. Sin embargo, le sugiere elaborar un código de conducta, formar al personal en contenidos sensibles y crear un foro asesor con voces judías. Tuttle cuenta con el respaldo de más de 3.000 profesionales del cine y 32 directores de festivales internacionales.

Berlín — La tormenta política que amenazaba con descabezar la Berlinale parece haber encontrado un cauce institucional. El Festival de Cine de Berlín confirmó este jueves que Tricia Tuttle continuará al frente del certamen durante los tres años que le restan de mandato, tras la reunión de urgencia mantenida el miércoles por el consejo de supervisión de la KBB, la compañía que gestiona el evento.

En un comunicado, el festival desmintió categóricamente las informaciones publicadas por el tabloide conservador 'Bild', que aseguraban que la continuidad de Tuttle estaría supeditada a la aceptación de un nuevo "código de conducta". La institución aclaró que el consejo de supervisión había hecho "recomendaciones y no condiciones", y ratificó "la importancia de la independencia de nuestro trabajo".

Las recomendaciones del consejo

Entre las sugerencias planteadas a la directora figuran la elaboración de un código de conducta, la formación para el personal que trabaja con contenidos políticamente sensibles y la creación de un foro asesor independiente que represente a diversos grupos sociales, incluyendo voces judías. El festival precisó que "su estudio y una posible puesta en práctica dependen ahora de la Berlinale, y las revisaremos".

El origen de la tormenta

La polémica estalló durante la pasada edición del festival, cuando varios cineastas aprovecharon sus discursos de agradecimiento para lanzar mensajes propalestinos. El momento de mayor tensión se produjo cuando el director palestino Abdallah Al Khatib, cuya película 'Chronicles From The Siege' obtuvo el máximo galardón de la sección Perspectives, acusó al Gobierno alemán de "ser cómplice del genocidio en Gaza perpetrado por Israel".

El ministro de Medio Ambiente, Carsten Schneider, abandonó la ceremonia en señal de protesta. La firme postura proisraelí de Alemania, marcada por el peso histórico del Holocausto, chocó de frente con las declaraciones de Al Khatib.

La campaña de 'Bild'

El tabloide 'Bild', abiertamente proisraelí, avivó el fuego con una columna del periodista de derechas Gunnar Schupelius, que acusó a Tuttle de haberse "prestado a la propaganda de Gaza" a raíz de una fotografía junto a Al Khatib y su equipo en el estreno mundial de la película. Schupelius sostuvo que la directora permitía que la Berlinale fuera utilizada como herramienta por activistas "antisemitas".

El respaldo de la industria

Tuttle no ha estado sola. Más de 3.000 profesionales del cine firmaron una carta abierta defendiendo que la fuerza de la Berlinale "reside en su capacidad para acoger perspectivas divergentes y dar visibilidad a una pluralidad de voces".

Además, 32 directores de festivales de todo el mundo —entre ellos Thierry Frémaux (Cannes), Cameron Bailey (Toronto) y Giona A. Nazzaro (Locarno)— suscribieron un manifiesto en el que "respaldan el deseo de Tricia Tuttle de continuar como directora de la Berlinale con plena confianza y con independencia institucional".

Los responsables de los certámenes internacionales subrayaron la necesidad de "mantener espacios donde la incomodidad se asuma, donde los debates puedan ser amplios, donde las nuevas ideas se propaguen y donde se hagan visibles perspectivas inesperadas y, a veces, contrapuestas".

Tuttle, que completará así sus cinco años de mandato, deberá ahora gestionar las recomendaciones del consejo sin perder de vista el equilibrio entre la libertad artística y las sensibilidades políticas. La Berlinale sigue en pie, y su directora, también.