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Presidente Luis Abinader: "El agua, la inversión más postergada, se convierte en prioridad nacional"

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El presidente anuncia una inversión histórica en infraestructura hídrica: solo INAPA ejecutó RD$10.268 millones en 2025, más que la suma de 2016 a 2019. Medio millón de dominicanos ganaron acceso al agua potable y se lanza el programa de saneamiento costero más ambicioso del país, comenzando por Boca Chica.

Santo Domingo — Durante décadas, el agua fue la gran olvidada de los presupuestos públicos. El presidente Luis Abinader lo reconoció sin rodeos en su discurso de rendición de cuentas: "Fue, quizá, la inversión más postergada del Estado. Nosotros decidimos convertirla en prioridad nacional".

Y los números respaldan el cambio de rumbo. Solo el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) ejecutó en 2025 una inversión de RD$10.268 millones, superior a la suma anual invertida en 2016, 2017, 2018 y 2019 juntos. "Pero más que cifras, hablamos de resultados concretos", subrayó el mandatario.

Resultados que cambian vidas

Medio millón de dominicanos adicionales recibieron agua potable en sus hogares durante 2025. Detrás de esa cifra hay obras que transforman realidades:

  • Pimentel, en la provincia Duarte, cuenta ahora con alcantarillado sanitario y planta de tratamiento de aguas residuales.
  • Las Matas de Farfán dispone de una planta con capacidad de 70 litros por segundo.
  • En San Pedro de Macorís, el drenaje pluvial de la Calle 20 puso fin a más de tres décadas de inundaciones en 16 comunidades.

El fin del "acueducto de la lluvia"

Uno de los casos más emblemáticos es Villa Altagracia. Abinader recordó que el municipio dependía de un "acueducto de la lluvia" que dejaba a sus habitantes a merced del clima. Hoy, una nueva obra de toma, una estación de bombeo de 300 litros por segundo, 5.000 metros de línea de impulsión y la ampliación de la planta de 200 a 300 litros por segundo garantizan un suministro confiable. "Hoy Villa Altagracia tiene un acueducto que sí funciona", sentenció.

En Navarrete, una inversión de RD$2.000 millones permitió construir un sistema con planta de 350 litros por segundo y cuatro tanques con capacidad conjunta de 2.4 millones de galones. En Monción, el nuevo acueducto múltiple, con RD$1.600 millones, beneficia a 26.000 personas en más de una docena de comunidades. "No dejar a nadie atrás no es un eslogan; es una política pública", afirmó el presidente.

Gran Santo Domingo: el gran salto

A través de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), se recuperó y amplió el Acueducto Oriental Barrera de Salinidad, incorporando 4 metros cúbicos por segundo adicionales, equivalentes a 136 millones de galones diarios. La obra beneficia a 1.8 millones de personas en Santo Domingo Este y Norte.

Abinader recordó un dato revelador: "En los últimos 16 años no se había diseñado ni construido ningún acueducto para el Gran Santo Domingo ni la provincia de Santiago". Esa inercia se ha roto. Se inició la rehabilitación del 100% de los acueductos de la capital, con la meta de superar los 500 millones de galones diarios de producción.

Saneamiento costero: un programa histórico

El presidente anunció que en marzo iniciará el programa "Saneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas", desarrollado junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El plan impactará 200 kilómetros de costa, comenzando en Boca Chica y continuando por San Pedro de Macorís, La Romana, Higüey y Verón-Punta Cana.

"Un programa que beneficiará a un millón de personas y asegurará el desarrollo sostenible de esta zona estratégica durante los próximos 50 años", destacó Abinader.

Planificación frente a improvisación

El presidente atribuyó estos avances a la creación del Gabinete del Agua, que permitió coordinar las intervenciones y dejar atrás la improvisación. Se han intervenido 19 tanques estratégicos, se avanza en la transformación de 62 kilómetros de cañadas y están en proceso de adjudicación nuevas plantas de tratamiento en Hato Nuevo, Manoguayabo, Los Alcarrizos y Sabana Perdida.

"Nunca la República Dominicana había alcanzado este nivel de planificación, ejecución e inversión en agua potable y saneamiento", concluyó el mandatario.

El agua, la gran postergada, ha dejado de serlo. Y los números y las obras lo confirman.