En un llamado directo y urgente, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, exigió este martes al mandatario estadounidense Donald Trump una respuesta contundente tras un masivo ataque ruso que violó una “tregua energética” acordada días antes, justo en medio de las frágiles conversaciones trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos en Abu Dabi.
El ataque: récord de misiles en el peor momento
Moscú lanzó el martes el mayor ataque contra infraestructura civil en lo que va del año, con 450 misiles y 71 proyectiles, incluyendo 32 misiles balísticos Iskander. El blanco principal fueron centrales eléctricas y sistemas de calefacción en Kiev y otras ciudades, en momentos en que Ucrania sufre temperaturas glaciales de hasta -20 °C. El impacto fue devastador:
- Más de 1,000 edificios residencialesquedaron sin calefacción en la capital.
- Millones de ciudadanos enfrentan el frío extremo, a menudo también sin agua.
- La empresa privada de energía DTEK calificó el golpe como “el más potente del año”.
Zelenski: “La apuesta de Rusia por la guerra debe recibir una respuesta”
En un discurso televisado, Zelenski recordó que la tregua fue una propuesta personal de Trump para proteger a la población durante el invierno y las conversaciones de paz.
“Fue la propuesta de Estados Unidos: detener los ataques a la energía durante la diplomacia y el clima invernal severo. Rusia respondió con un número récord de misiles balísticos”, declaró.
El líder ucraniano cuestionó la fiabilidad de cualquier promesa rusa:
“Si su palabra no se cumple ni siquiera ahora, ¿qué se puede esperar después? (…) La apuesta de Rusia por la guerra debe recibir una respuesta”.
Trump: “Putin cumplió su palabra”
Horas después del ataque, el presidente estadounidense ofreció una lectura diametralmente opuesta. Ante la prensa en la Casa Blanca, Trump afirmó que su homólogo ruso, Vladímir Putin, había “cumplido su palabra” al respetar una pausa de una semana en los bombardeos a infraestructura energética.
“Se abrió y (Putin) les golpeó con fuerza… Cumplió su palabra. Una semana es mucho: aceptaremos lo que sea”, declaró.
La tregua, en tela de juicio
Sin embargo, Zelenski aclaró que, aunque Rusia se abstuvo de atacar el sistema energético durante siete días, no cesó su ofensiva: entre el 29 de enero y el 1 de febrero lanzó más de 200 drones y un misil balístico contra blancos como ferrocarriles. La tregua, según Ucrania, debía extenderse hasta las conversaciones de Abu Dabi, pero estas se pospusieron sin que Moscú mantuviera la desescalada.
Contexto: diplomacia bajo fuego
El ataque masivo ocurre mientras prosiguen las negociaciones en Abu Dabi, donde se discute una posible desescalada. Este episodio no solo expone la profunda desconfianza y las narrativas enfrentadas entre Kiev y Washington, sino que también pone a prueba la viabilidad de cualquier diálogo con el Kremlin en medio de una estrategia militar que busca quebrar la resistencia ucraniana a través del sufrimiento civil invernal. La credibilidad de las garantías internacionales y la propia consistencia de la política exterior de Trump quedan, una vez más, bajo escrutinio.