Geopolítica

Irán acusa a EE.UU. e Israel de incitar a la violencia y el terrorismo en medio de protestas internas

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ARCHIVO – En esta foto de archivo del 9 de octubre de 1978, manifestantes iraníes protestan contra el sha Mohammad Reza Pahlavi en Teherán, Irán. (Foto AP, archivo)

El gobierno iraní denunció este lunes que las declaraciones de altos funcionarios estadounidenses e israelíes sobre las protestas que atraviesa el país constituyen una incitación a la violencia, el terrorismo y el asesinato. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, afirmó que las Fuerzas Armadas iraníes “no mostrarán ninguna indulgencia en la defensa de la integridad del país”.

Acusaciones y contexto de las declaraciones internacionales

  • Donald Trump, presidente de EE.UU., advirtió que si Irán “mata violentamente a manifestantes pacíficos”, su país responderá con dureza.
  • Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, expresó solidaridad con “las aspiraciones a la libertad y la justicia del pueblo iraní”.

Situación interna: protestas y represión
Según la ONG opositora Hrana, al menos 20 personas (19 manifestantes y 1 agente) han muerto en enfrentamientos durante las protestas que comenzaron el 28 de diciembre y se han extendido por 78 ciudades. Las redes sociales muestran escenas de represión, incluyendo gases lacrimógenos y disparos, mientras medios oficiales iraníes alegan la presencia de “personas armadas” entre los manifestantes.

El jefe de la Policía iraní, Ahmad Reza Radan, anunció detenciones selectivasde líderes protestantes, acusándolos de recibir financiación extranjera en dólares.

Crisis económica subyacente
Irán enfrenta una inflación interanual superior al 52%, agravada por las sanciones internacionales relacionadas con su programa nuclear. Esta situación económica crítica es un factor clave del descontento social.

Teherán enfrenta un doble desafío: protestas internas por la crisis económica y una escalada retórica con Estados Unidos e Israel, que podría incrementar la tensión regional. La respuesta del gobierno iraní ha combinado la acusación de injerencia extranjera con una postura de firmeza en el mantenimiento del orden interno.