El presidente de Ucrania afirmó que, tras las conversaciones celebradas en Berlín, la delegación de Estados Unidos continuará ahora las discusiones con Rusia, aunque sigue siendo incierto si los enviados de Washington lograrán convencer a Moscú de detener la guerra y aceptar el borrador del plan presentado.
Desde Moscú, el viceministro de Exteriores Serguéi Ryabkov reiteró este martes que Rusia no aceptará ningún “compromiso” respecto a los territorios ucranianos ocupados. Según Ryabkov, el Kremlin mantiene intactas sus exigencias y pretende conservar el control de cinco regiones ucranianas: Crimea, Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón.
No obstante, Rusia solo controla Crimea —anexionada en 2014— y casi la totalidad de la región de Lugansk. En Donetsk, Zaporiyia y Jersón no domina completamente el territorio y, en los dos últimos casos, tampoco controla las capitales regionales.
Exigencias de seguridad y rechazo a una tregua navideña
Mientras líderes europeos reiteraron su compromiso de proteger a Ucrania en el futuro, incluso mediante apoyo militar, el Kremlin respondió exigiendo garantías de seguridad para Rusia.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, afirmó que Moscú no aceptará una situación en la que “Kiev firme acuerdos de paz y luego comience a sabotearlos”. Ucrania, sin embargo, no ha cometido actos de agresión contra Rusia.
Peskov también lanzó afirmaciones falsas al asegurar que un representante de la OTAN “se infiltró en el Gobierno ucraniano”, provocando así la guerra. La OTAN no forma parte de las instituciones ucranianas ni ha tenido fuerzas desplegadas en el país antes o después de la invasión a gran escala iniciada por Rusia en febrero de 2022.
El Kremlin indicó además que es poco probable que Rusia participe en una tregua de Navidad, idea planteada el lunes por el canciller alemán Friedrich Merz como un posible primer paso hacia negociaciones más amplias. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, manifestó que Kiev apoyaría un alto el fuego temporal, incluidos los ataques contra infraestructuras energéticas, pero Moscú rechazó la propuesta.
“Queremos la paz, no una tregua que dé a Ucrania un respiro para preparar la continuación de la guerra”, sostuvo Peskov.
Avances según Kiev tras Berlín
Zelenski aseguró que las conversaciones entre Ucrania y Estados Unidos en Berlín supusieron un avance significativo, al tratarse del primer contacto directo entre él y los enviados del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner.
El mandatario ucraniano señaló que los negociadores estadounidenses ya habían mantenido “numerosas reuniones” con el presidente ruso, Vladímir Putin, antes de viajar a Kiev, y que ahora comprenden la posición ucraniana, la cual presentarán a Moscú.
“Honestamente, no sé cómo percibirán esto los agresores”, añadió.
Próximos pasos diplomáticos
Desde Berlín, Zelenski viajó a Países Bajos, donde afirmó ante el Parlamento que se trata de las “negociaciones de paz más intensas y concentradas” desde comienzos de 2022. Explicó que Ucrania finalizará su parte de los documentos “hoy o mañana”, tras lo cual Estados Unidos consultará con Rusia en los próximos días.
Posteriormente, se prevé una nueva reunión de los equipos negociadores en Estados Unidos, posiblemente durante el fin de semana, y no se descarta un encuentro de líderes, al menos con el presidente estadounidense.
¿Qué ocurre si Moscú rechaza el plan?
Rusia ha reiterado que sus demandas no han cambiado y ha desestimado las conversaciones de Berlín, insistiendo en que no pondrá fin a la guerra hasta que se aborden las llamadas “causas profundas” del conflicto. Entre ellas incluye las aspiraciones de Ucrania de integrarse en la Unión Europea y la OTAN, supuestas violaciones de compromisos de no expansión de la Alianza y acusaciones infundadas de discriminación y “desnazificación”.
Estas justificaciones, utilizadas por el Kremlin desde el inicio de la invasión en 2022, no han sido respaldadas con pruebas. El borrador inicial de 28 puntos incluía incluso una amnistía para las fuerzas rusas por los actos cometidos desde el inicio de la guerra, aunque, según las partes, el texto ha sido modificado y ahora refleja las posiciones de Kiev y Bruselas.
Zelenski advirtió que, si Rusia rechaza por completo el nuevo plan, Estados Unidos podría endurecer las sanciones y aumentar el suministro de armas, especialmente sistemas de defensa aérea y armamento de largo alcance.
Impacto humanitario
En paralelo a las negociaciones, Rusia ha intensificado los ataques terrestres y aéreos contra Ucrania, con especial énfasis en la infraestructura energética. Según la misión de monitoreo de derechos humanos de la ONU, al menos 226 civiles murieron y 952 resultaron heridos en noviembre, más de la mitad debido al uso de misiles de largo alcance y drones en zonas densamente pobladas.
La ONU advirtió que millones de familias ucranianas enfrentan prolongados cortes de electricidad, calefacción y agua, una situación que se agrava con la llegada del invierno. A pesar de ello, una encuesta reciente del Instituto Internacional de Sociología de Kiev revela que el 63 % de los ucranianos afirma estar dispuesto a resistir la guerra el tiempo que sea necesario.