El sarampión, una enfermedad prevenible mediante vacunación, está resurgiendo con fuerza a nivel global tras décadas de progreso, alertó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe que revela un aumento del 47% en los casos registrados en Europa y Asia Central durante el último año.
Cifras alarmantes: retroceso en la lucha contra el sarampión
Aunque las muertes por sarampión a nivel global han descendido drásticamente desde el año 2000 –de 780,000 a 95,000 en 2024–, cada una de estas muertes es considerada "inaceptable" por la OMS, ya que se trata de una enfermedad que puede prevenirse con una vacuna "muy eficaz y de bajo coste".
- 11 millones de contagios estimados a nivel global en 2024
- 800,000 casos más que antes de la pandemia
- 120,000 casos en Europa y Asia Central, la cifra más alta en 25 años
- 59 países registraron grandes brotes en 2024, casi el triple que en 2021
La vacunación: una barrera que se debilita
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, fue contundente: "El sarampión es el virus más contagioso del mundo, y estos datos demuestran una vez más cómo aprovechará cualquier brecha en nuestras defensas colectivas".
La situación es particularmente preocupante porque:
- Se requiere una cobertura del 95% de vacunación para lograr inmunidad colectiva
- Solo 84% de los niños recibió la primera dosis en 2024
- Únicamente 76% completó la segunda dosis
- Más de 30 millones de niñospermanecen con protección insuficiente
Consecuencias graves y llamado a la acción
El sarampión no es una enfermedad benigna. Los niños que la superan enfrentan riesgo de:
- Neumonía
- Ceguera
- Encefalitis (inflamación cerebral)
La OMS advierte que el resurgimiento del sarampión typically señala fallos en los sistemas de salud y programas de inmunización. La agencia hizo un llamado a aumentar la financiación y redoblar esfuerzos para eliminar la enfermedad, destacando que cuando "todos los niños de todas las comunidades están vacunados, se evitan brotes costosos, se salvan vidas y esta enfermedad puede erradicarse en países enteros".
Este retroceso en la lucha contra el sarampión representa una alerta global sobre la urgente necesidad de fortalecer los sistemas de vacunación y combatir la desinformación que amenaza décadas de progreso en salud pública.